Desde aten reafirmamos nuestro rechazo a la implementación del Operativo Nacional Aprender 2026, impulsado por la Secretaría de Educación de la Nación, que este año prevé evaluar a estudiantes de tercer grado de las escuelas primarias en Lengua y Matemática.
Nuestro posicionamiento no implica desconocer la importancia de la evaluación como parte constitutiva de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Cuestionamos una concepción que privilegia la medición de resultados mediante instrumentos estandarizados, elaborados por fuera de las realidades institucionales, sociales, culturales y territoriales en las que se construyen los conocimientos.
Estas evaluaciones ofrecen información parcial sobre determinados aprendizajes, sin recuperar la complejidad de los procesos pedagógicos, las decisiones de enseñanza ni las diversas trayectorias escolares. Aprender a leer, escribir, interpretar y resolver problemas requiere tiempos, intervenciones sostenidas y propuestas contextualizadas que no pueden reducirse a respuestas correctas o incorrectas en una prueba.
Rechazamos también el lugar asignado a lxs docentes, cuyos saberes y experiencias deben ocupar un lugar central en la construcción colectiva de las políticas de evaluación, y no quedar subordinados a la aplicación de instrumentos externos.
Evaluar el sistema educativo también implica considerar las responsabilidades del Estado en la garantía de condiciones materiales, pedagógicas e institucionales para enseñar y aprender. La Ley de Educación Nacional Nº 26.206 establece que la evaluación debe contemplar los contextos, las condiciones educativas y la participación de las comunidades.
La temática exige discutir públicamente qué lugar ocupan las mediciones estandarizadas en la definición de las prioridades educativas y cómo se articulan con las necesidades efectivas de nuestras escuelas. Las políticas de evaluación deben responder al derecho social a la educación y a las decisiones democráticas de las comunidades educativas, sin subordinar su sentido pedagógico a compromisos externos de financiamiento.
Defendemos una evaluación integral, formativa, participativa y situada, que reconozca a las y los estudiantes como sujetos activos en la construcción del conocimiento y a las y los docentes como protagonistas de las decisiones pedagógicas. Una evaluación que permita comprender los procesos, recuperar las experiencias de enseñanza, reconocer las desigualdades y construir colectivamente mejores oportunidades educativas.
Por estas razones, sostenemos nuestro rechazo al Operativo Nacional Aprender 2026 y llamamos a nuestrxs compañerxs a NO REALIZARLO porque reafirmamos nuestro compromiso con una escuela pública democrática, inclusiva y comprometida con la construcción colectiva del conocimiento.
Comisión Directiva Provincial
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