Inicio Destacado CONDENAR LA VIOLENCIA. DEFENDER LA ESCUELA.

CONDENAR LA VIOLENCIA. DEFENDER LA ESCUELA.

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La condena judicial por los graves hechos de violencia sufridos por nuestras compañeras constituye un acto de reparación y de reconocimiento. Es también un mensaje necesario para toda la comunidad educativa: ninguna forma de violencia puede naturalizarse ni tener lugar dentro de nuestras escuelas.

Las escuelas son mucho más que los edificios en los que se enseña y se aprende. Son lugares de cuidado, de encuentro, de escucha y de resguardo. Son espacios que alojan, que sostienen y que, muchas veces, salvan vidas. Allí hay docentes que cada día reciben, escuchan, acompañan, enseñan y construyen vínculos.

Por eso, cuando la violencia irrumpe en una escuela y alcanza a quienes tienen la responsabilidad de enseñar y cuidar, no afecta solamente a lxs trabajadorxs, sino que lastima a toda la comunidad educativa y vulnera ese espacio que necesitamos preservar.

Desde aten estuvimos presentes desde el primer momento, acompañando a nuestras compañeras, realizando la denuncia penal y sosteniendo que frente a estos hechos no alcanza con repudiar: es necesario intervenir, proteger, reparar y construir herramientas para evitar que vuelvan a suceder.

De esa convicción surgió también el impulso del proyecto que se convirtió en la Ley Provincial 3522 de Protección Integral de las y los Trabajadores de la Educación. Del mismo modo, generamos espacios de formación, reflexión y acompañamiento.

Defender a las y los trabajadores de la educación es también defender la escuela pública y a quienes la habitan todos los días.

Necesitamos cuidar el vínculo entre escuela y familias, fortalecerlo desde el diálogo, el respeto y la corresponsabilidad. Porque las familias son parte imprescindible de la vida escolar.

Queremos escuelas donde la palabra pueda más que la violencia. Escuelas donde cada niñx y adolescente encuentre adultxs que cuiden, enseñen y acompañen. Escuelas que puedan seguir siendo lugares para habitar, pertenecer, aprender y transformar la propia historia.

La escuela pública cuida. La escuela abraza. La escuela transforma.

Y muchas veces, también, la escuela salva vidas.

Por espacios cuidados, amorosos y libres de violencias.

Comisión Directiva Provincial – ATEN