Hace 60 años la dictadura de Onganía intervenía las Universidades Públicas Nacionales. Con represión y con palos expulsaron docentes, investigadorxs y estudiantes. Querían una universidad sin pensamiento crítico. Iniciando así la “fuga de cerebros” que retrasó años el desarrollo científico de nuestro país.
Hoy, en democracia, las estrategias cambiaron de forma, pero no de fondo: el desfinanciamiento y el discurso de desprestigio hacia las Universidades es el intento de intervención por otros medios. Ajustar el presupuesto, vaciar las becas, atacar públicamente a la Universidad Pública, decir que “adoctrina”, estigmatizar docentes e investigadores, es la misma lógica: vaciar a la Universidad para someterla.
Los mismos sectores de ayer, hoy también intentan atacar la memoria a través de hechos de vandalismo como el que ocurrió días pasados en la Facultad de Humanidades de la UNCo. Atacando la memoria, atacan la democracia. Repudiamos el intento de querer borrar la historia, las huellas colectivas, para poder repetir el horror. Reafirmamos nuestro compromiso con la Memoria, Verdad y Justicia.
La defensa de la Educación Pública hoy y siempre es la misma, en todos los niveles y modalidades, desde inicial hasta la Universidad e Institutos de Formación Docente. Porque es Soberanía, es Memoria, es ciencia, es futuro y es derecho de lxs hijxs del Pueblo.
¡Nunca Más Bastones Largos!
¡Memoria, Verdad y Justicia!
Neuquén, 29 de julio de 2026.-



